04 mayo 2011

Vida offline, vida online ¿tenemos dos vidas?

Durante esta semana estoy debatiendo con los alumnos del Máster Online en Documentación Digital acerca de las redes sociales. Entre otros temas, ha salido el de la presencia en redes tras la muerte ¿qué pasa con nuestro perfil en Facebook una vez que morimos? El tema es macabro, pero interesante, y de momento no hay mucho regulado acerca de la privacidad de los datos y de qué hacer con la información desde un punto de vista legal.

La discusión con los estudiantes me ha hecho pensar sobre la afirmación de uno de ellos, que decía que tenemos una vida paralela online y que al morir offline deberíamos morir también en las redes sociales para que fuera más real. Algo me chirría en esta afirmación ¿tenemos una vida paralela? Yo creo que no, al menos no necesariamente es paralela, sino que está totalmente integrada. Separar offline de online ya no es factible porque lo online es simplemente un canal más de comunicación entre personas.

Las formas de comunicarnos son variadas, se me ocurren estas:
  • Comunicación presencial (offline) síncrona, que coincide en espacio y tiempo: reunión, comida familiar, etc.
  • Comunicación por telecomunicaciones síncrona, que coincide en tiempo pero no en espacio: teléfono (offline), videoconferencia (online), chat (online)...
  • Comunicación offline asíncrona que coincide en espacio pero no en tiempo: un post-it pegado en la nevera de casa con un mensaje para tu pareja
  • Comunicación online asíncrona que no coincide en espacio ni tiempo: email, mensajes en el muro de una red social, post en un blog o en Twitter
Mi percepción y mi forma de usar lo online me dice que mi vida es única, que yo soy única, y que mi comunicación con los demás puede darse por varios canales offline y online, síncronos y asíncronos. El uso que hacemos de ellos depende de lo que queramos comunicar y de nuestro destinatario (único o plural, conocido o anónimo)

Y volviendo al origen de la reflexión, el hecho de que en Facebook se quede el muro de las personas que mueren lo encuentro similar a que quede una fotografía en casa de la familia y una placa en el nicho del cementerio. No sigue la vida online, sólo sigue el recuerdo, y lo hace en forma de foto, de placa, de obituario en el periódico... y ahora también en Facebook, que por cierto tiene un espacio distinto para personas que han fallecido (y se les comunique, claro, para que puedan pasarlo a esa sección). Así nos pide Facebook que comuniquemos el fallecimiento de un contacto, y de esta manera su cuenta pasa a la modalidad de "memorializing account":


No estoy segura de querer que mi muro se quede ahí una vez que yo muera. Tampoco estoy segura de querer una placa en el nicho, ni un obituario en el periodico. Las fotos sí, eso me gusta más.

3 comentarios:

Jorge Márquez dijo...

Hace algún tiempo con un buen amigo (experto en SM) estuvimos discutiendo sobre la gestión de la identidad digital post morten.. si algo macabro, pero creo que no alejado de la realidad.. Pero la gran conclusión, es que la virtualzación de hecho de morir es algo que ni fecebook ni ninguna otra red social ha podido gestionar con sutileza necesaria.. Además la huega digital es tan compleja de modificar que casi te invita a la inmortalidad de la en la red....

gaby dijo...

Muy intesante el tema, gracias por abrir el debate. Aunque no se si es macabro, creo que es parte de la vida y sobre todo, de afrontar la realidad de lo que signica tener una vida "virtual" en todos sus aspectos.

Di dijo...

Interesante post. Yo conozco un caso, y por el momento se ha quedado ahi ... no estaría mal pasarlo al memorial account